El «Abuelito» del Castillo

Margit y su bastón de la paciencia infinita

«He llegado a la entrada del Castillo de Velo Tormentoso sintiéndome el rey del mundo porque esquivé a un dragón. Me ha recibido un señor mayor con muy malas pulgas llamado Margit. He pensado: ‘Bueno, un viejo con un bastón de madera, esto lo despacho yo en dos minutos’.

Resultado: Me ha dado tal paliza con el bastón, con un martillo de luz que se saca de la manga y con sus propios pies, que ahora mismo no sé si soy un Sinluz o una alfombra.

Lo peor es que el tío se queda ahí parado dándote un discurso sobre las ‘llamas de la ambición’ mientras tú estás en el suelo intentando recordar cómo se usaba el escudo. He decidido que el castillo puede esperar. Voy a irme a dar una vuelta por el bosque a recoger flores y a ver si mato a algún lobo cojo para recuperar la autoestima. El abuelo está muy fuerte.»

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *